La Sierra
de San Vicente
Los
pueblos pertenecientes a la provincia de Toledo y que se situan enfrentados
a las montañas de Gredos, se encuentran arracimados en torno al macizo montañoso
del Pielago, que forma parte de la Sierra de San Vicente. Estos pueblos rodeados
de encinares y castaños ofrecen al visitante paisajes y lugares distintos
a los de otras partes del valle del tietar y por eso, es conveniente hacerles
una visita.
RUTA:
LA IGLESUELA - SARTAJADA - NAVAMORCUENDE - REAL DE SAN VICENTE - ALMENDRAL
DE LA CAÑADA - LA IGLESUELA. TOTAL KMS. - 47.
Plano
del Recorrido

- Partiendo
de La Iglesuela, tomamos la carretera que une la población con Talavera
de la Reina. Recorremos unos kilometros de bajada hasta que atravesamos
la Garganta de Torinas, rápida y tumultuosa en invierno, comenzamos
desde allí a ascender la sierra y en breve nos encontramos con la primera
parada obligatoria: El Zoo de Piedra, que se encuantra a la derecha de nuestra
ruta y que encontrareis especificado en otra sección de esta WEB.
- Después
de ver las estatuas de Longinos, continuamos unos kilometros de subida hasta
el cruce en el que nos desviamos a la derecha en dirección a Sartajada.
- Llegamos
a la localidad de SARTAJADA, pequeño pueblo asentado en el Valle en el que
podremos para para alojarnos en su Casa rural y en el que es indispensable
una visita a su Taller de Alfarería Rústica, en el que comprar
alguna de sus famosas muñecas o un buen botijo de barro (A la entrada del
pueblo, enfrente de la Iglesia). La iglesia tiene como detalle
interesante su decoración con azulejos talaveranos muy antiguos.
- Continuamos
la ruta desandando el camino anterior para volver a la carretera que lleva
hacia Talavera. Allí, la carretera se vuelve cada vez más sinuosa y entre
profundos encianres ascendemos lentamente hacia Navamorcuende.
- NAVAMORCUENDE
es una villa de tamaño mediano desde la que obtenemos una inmejorable perspectiva
del Valle del Tietar, destaca en ella su plaza empedrada, y en
su centro la antigua base que soportaba el Rollo de Villazgo
de Navamorcuende (Estos rollos, que veremos profusamente por la zona, eran
una especie de columna de piedra decorada que los pueblos erigían como símbolo
de haber obtenido su independencia como municipio). También destaca su monumental
iglesia de estilo herreriano, Nuestra Señora de la Nava (S. XVI)
en la que destaca su precioso retablo. Una buena oferta en cuanto a restaurantes
se refiere es otro de los alicientes del pueblo.
- El
viaje continua tomando la carretera que, atravesando longitudinalmente el
Monte del Pielago, une las poblaciones de Navamorcuende con el Real de San
Vicente - Encontramos el desvío al final del pueblo nada más pasar el Centro
de Salud -. La subida hacia el Pielago nos ofrece parajes de gran belleza
en los que los castaños compiten con los múltiples arroyos que bajan por
el monte. Una vez arriba podemos parar en una zona acondicionada para
el turismo, con barbacoas, fuentes y sitios de reposo, y visitar las
cercanas ruinas de un antiguo monasterio. También es interesante
tomar un camino de tierra que conduce a las antenas de Televisión que se
encuentran en la cima del Pielago y desde las cuales la vista del Valle
es inmejorable.

Vista
del Piélago desde La Iglesuela
- Volvemos
a la carretera y empezamos a descender hacia nuestro siguiente punto del
viaje recorriendo una parte de la Senda de Viriato (Numerosos hallazgos
hacen pensar que este monte fue uno de los refugios del caudillo Lusitano
en su lucha contra los Romanos).
- Tras
la bajada, nos encontramos con el pueblo más grande de estos contornos:
EL REAL DE SAN VICENTE. Se encuntra enclavado en un estrecho valle copado
de pinos y castaños; en sus calles podemos apreciar una rica muestra de
la arquitectura serrana típica de estos contornos. También merece una visita
la Iglesia de Santa Catalina, y en su interior, la Capilla
de la Vera Cruz, donde debemos admirar una talla de la Virgen de los Dolores
(S. XVIII) hecha por Luis Salvador Carmona.
- La
ruta continua volviendo por la carretera que une El Real de San Vicente
con Sotillo de La Adrada, la cual seguiremos hasta un cruce cercano. En
él debemos desviarnos hacia la izquierda y recorrer la falda del Pielago
hasta llegar al último punto del recorrido.
- Tras
unos kilometros de bajada nos encontramos ante el pequeño pueblo de ALMENDRAL
DE LA CAÑADA, en el que visitaremos su iglesia parroquial, las
ruinas de la Iglesia del Salvador (En el Cementerio), las ermitas
de San Sebastián y El Cristo de la Sangre, la estatua de la Beata
Ana de Almendral (Monja que ejerció como secretaria de Santa Teresa de Jesus
y que nació en el pueblo) y algunos rincones y fuentes.
