
La Iglesuela, pertenciente a la provincia de Toledo, está situada en una zona estratégica del Valle del Tietar; En el inicio de las faldas de la Sierra de San Vicente y junto a una hermosa pradera. Desde la localidad se tiene una perspectiva de preferencia de buena parte de la Sierra de Gredos, desde Casillas hasta Arenas de San Pedro.
Rodeado por el norte y oeste de pueblos de la provincia de Avila tiene una extensión de unos 69 Kms. en los que predominan los bosques de encinas y pinos.
Las gentes de La Iglesuela, que tiene unos 450 habitantes en el censo, se dedican principalmente a la ganadería y pequeños cultivos, teniendo muchas zonas destinadas a las vides y olivos.
Es La Iglesuela un pueblo atípico de la provincia, pues en Toledo predomina más el llano meseteño que en esta zona que crea el rio Tietar, que traspasa la jurisdicción del pueblo creando un microclima alabado en toda la zona centro de la península. Además, tiene un variado repertorio de paisajes y lugares pintorescos (Ver Sección RINCONES) que hacen de él un destino agradable para nuestro tiempo libre.
La localidad está encaramada a un pequeño cerro y se desplaza por toda la ladera; a sus pies existe una extensa pradera conocida como El Ejido. Sus calles son estrechas y las casas están apiñadas en torno a la plaza y a la iglesia, que sobresale con diferencia del resto de tejados.

La Iglesuela
con El Ejido a sus pies y la Iglesia sobre los tejados
El pueblo en sí ofrece un agradable paseo: en invierno se respira el humo de las chimeneas, los olores de la matanza y las especias con las que ésta se condimenta. En verano, pasear por las calles que rodean a la iglesia y la plaza, con las gentes sentadas a las puertas de sus casas, resulta un verdadero placer a la par que nos sirve para conocer variadas muestras de arquitectura popular.

En el casco urbano existen varios rincones con un encanto especial: así son el barrio de La Placituela, la subida al Lanchar, las calles que bordean el recinto de la Iglesia.
Entre los
edificios y zonas importantes que encontramos en el pueblo son tres las
que destacan principalmente:
- La Iglesia, de la que el pueblo toma el nombre.
- El Ayuntamiento municipal
- La Plaza del pueblo.
En cuanto a la plaza es el punto centrico del pueblo en el que confluyen las calles principales. Hasta hace unos años tenía un encanto típico pero la necesaria modernización ha hecho que sea enteramente pavimentada, ya que la plaza antiguamente era de tierra y tenía el aliciente de ser atravesada por una Calzada Romana, de la que se veía un pequeño tramo. También, antes de la remodelación, una fuente central servía para abastecer de agua a los vecinos del pueblo

La plaza del pueblo
con el ayuntamiento al fondo.


Otro singular edificio de la localidad es el Ayuntamiento, que se situa en la plaza del pueblo. Está construido en estilo renacentista o Carlos V y posee dos plantas en las que se ubican las oficinas municipales.
En su fachada tiene tres arcos de medio punto que miran hacia la plaza en la parte baja. En la zona superior, una graciosa balconada dota al conjunto de sencillez y armonía.


